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Se rumorea que fue la mazamorra es antepasada del Salmorejo y que, por tanto, su receta cuenta con una larga historia.

mazamorra

Por concretar, se piensa que procede de las clásicas gachas romanas (y puesto que se siguieron consumiendo después, no tan romanas) que consistían en la mezcla de pan triturado con ajo, agua, aceite y vinagre, cosa que puede sonar muy simple, pero que en su día alimentó a muchas personas y dio origen a esta tradición de paltos que van desde la Mazamorra que hoy traemos hasta el Salmorejo que tanto nos gusta comer en verano.

Como pueden imaginarse, un plato como este se siguió consumiendo durante siglos, especialmente en épocas de hambruna por guerra, sequía, mala cosecha o, tal vez, epidemias.

¿QUÉ SE NECESITA PARA PREPARAR UNA MAZAMORRA CORDOBESA?

Todos son ingredientes sencillos que pueden encontrarse en cualquier despensa:

-Pan en rebanadas de varios días.

-Vinagre.

-Aceite de oliva.

-Sal.

-Nata.

-Uvas pasas.

-Agua.

-Ajo

-Almendras (preferiblemente crudas y sin sal para que no den un sabor demasiado fuerte)

¿QUÉ PASOS HAY QUE SEGUIR PARA ELABORAR LA MAZAMORRA CORDOBESA?

Para empezar, tomamos el pan. Si está muy duro lo rebañamos, pero si aún puede desmigarse con facilidad lo dejamos tal cual está. Hay que quitarle la corteza y trocearlo hasta que queden pedazos bien pequeños.

Luego se prepara la batidora y se echan los trozos de pan, las almendras crudas, un chorro de vinagre, sal, el ajo (previamente troceado), las uvas, la nata y la mitad del aceite de oliva que estemos utilizando (si es Virgen Extra mejor).

A mitad del batido, añadimos el resto del aceite y vemos como va quedando una masa cada vez más uniforme, pero bastante espesa.

Para solucionar esto, es importante ir sumando pequeños chorros de agua y seguir batiendo poco a poco, hasta que veamos que la masa está en el punto que deseamos y procurando que no se quede aguada.

Si se considera que le falta vinagre o sal, puede rectificarse sin problemas.

En caso de que la probemos y esté bien de gusto, podemos proceder a meterla en el frigorífico para servirla fría cuando y donde queramos. Exactamente igual que sucede con el salmorejo.

Si desean acompañarla, nuestra recomendación es utilizar sardinas ahumadas y carne de membrillo de Puente Genil. Son productos concretos pero cuyo sabor enriquecerá nuestra masa y le añadirá valor.

¿QUÉ CONCLUSIÓN SE SACA DE LA MAZAMORRA?

Este tipo de recetas demuestran que cuando un plato es bueno, sea o no sea de origen campesino, siempre tendrá un hueco en la gastronomía tradicional de su región y quienes lo quieran degustar, seguirán haciéndolo como es debido.

Si les ha gustado esta información y les pica la curiosidad por saber cómo preparamos aquí nuestra querida Mazamorra cordobesa, reserven ya en la página web del restaurante Patio Romano y disfruten de unos días en nuestra maravillosa ciudad de Córdoba. Les esperan muchas cosas por descubrir y muchos platos de los que enamorarse.

No pierdan la ocasión. Nosotros les recibiremos gustosos.